La centenaria encina, en el exterior de la casa, proporciona a la gran zona ajardinada una acogedora sombra en los templados días veraniegos. Los geranios y el azahar la rodean de colorido y aromas.
Un Cortijo completamente rehabilitado, de ambiente acogedor y confortable. Sentado junto a la chimenea del amplio salón-comedor los días invernales se convierten en cálidos y apacibles.